Al final, quién es Persona, yo o Usted?
por Mario Persona (Leia em Português)



Un amigo comentó una crítica del columnista de la revista Veja, Diogo Mainardi, sobre…..bien, cualquier cosa que él haya criticado, no importa lo qué. Porque no importa? Porque es la forma, no el contenido, mi tema aquí. En este caso todo se resume en una sola palabra: Persona Yo? No, la máscara. Aquella que simboliza el mundo teatral, unas veces triste, otras, alegre.


Diogo creó su persona porque nos gusta el dulce humor, pero también queremos el furor ácido. Así sensibiliza amigos y enemigos con drama, romance y comedia. Vive haciendo arte con su arte en la gran mídia donde lo que no sangra no vende. Entonces no leo a un periodista, leo a un artista.

Me divierto con su estilo, aprendo con su raciocinio, “quito las vendas” a sus premisas. Y cada día me vuelvo mas desconfiado de todo lo que leo o escribo. Porque así como adoptamos papeles en la sociedad, es escritor también adopta una persona que hace reír, llorar o apasionarse.

El columnista es tendencioso? Pero, no hay quien no lo sea, principalmente los comentaristas. Consideramos a la prensa legal si fuese imparcial, lo que es imposible una vez que se hizo la elección, lo que publicar o no, ya tomó partido, ya metió la mano.

Hay quien pregunta si mis historias son reales o inventadas. Todas son reales, todas inventadas. Como así? Bien, yo las tomo reales en blanco y negro, trabajo los colores, amplío los detalles y creo el molde. Mientras voy preguntando, como hace el oculista “mejor así o así?” cambio los lentes dependiendo de la respuesta de los clientes. Como en las películas que avisan ” Basada en hechos reales”. Es solo basada.

La diferencia entre el escritor, un actor y Ud. está solo en el público que quiere impresionar. En el trabajo Ud. es una persona, en la escuela es otra, en la casa de la suegra la máscara queda aún mayor al inicio del noviazgo. O Ud. no se acuerda de la primera cena y de lo que dijo de la lengua con quimbombó (ocra), que la madre de la musa sirvió? Sabroso!

Otro día escribí sobre Bree, el fenómeno LonelyGirl15, la adolescente que cautivó millones con su novelita en la pantalla del cine; ahora la supuesta “Bree” reveló su personalidad real, quizás otra, llamada Jessica Lee Rose. Una chica queriendo ser actriz, criada por dos muchachos queriendo ser cineastas. A juzgar por la audiencia, ahora lo son.

Millones de adolescentes se decepcionaron con la revela, pero que se espera de actores, guionistas y directores? Que sean convincentes. Quiere algo mas convincente que de haber hecho el mundo pensar que la trama era real? Sabe que sucede ahora si uno de ellos golpea en la puerta del cine o de la TV? Es atendido enseguida. Sabe cuanta gente está golpeando por ahí con el currículum bajo el brazo?

Es por eso que es necesario crear la persona que irá convencer su mercado a desear lo que Ud. tiene para ofrecer. Pero su persona necesita ser real o suficiente para encontrar una cara mitad en el público, como hizo LonelyGirl15 en el papel en que muchas chicas gustarían de actuar y muchos chicos de enamorarse. Convenció.

Pero ese actuar es un contrato de doble filo. Si la anfitriona me preguntara si estoy disfrutando de la fiesta con música fuerte y comida horrible, las convenciones sociales exigen que mi persona del momento diga que si. Ella sabe que solo fui delicado. Yo sé que ella sabe. Nosotros dos sabemos. Pero pueden ocurrir equívocos.

Ya anciano, el comediante Milton Berle se presentó en un asilo en la Flórida, pensando que allí fuera famoso. Una señora desdeñó de sus chistes y él indignado respondió:

— Acaso la señora sabe quien soy yo?

— No, pero si Ud. pregunta en la recepción, tengo la seguridad de que ellos podrán ayudar.

resenha resenhas resumo resumos livro livros crítica críticas opinião opiniões literatura literaturas comentário comentários

No Tempo em que a Televisão Mandava no Carlinhos…
RUTH ROCHA

O Carlinhos tinha mania de ir atrás de tudo o que aparecia na televisão: achocolatado da Miúcha, milquecheique do Bubu, biscoito do Xuxu. Tudo o que ele via anunciado pela televisão ele queria… Acho que ele nem sabia se era gostoso ou se era uma porcaria. Era só mania de ir atrás do que a televisão diz. Aí, aconteceu que engordou e ficou parecendo uma bola.

O Carlinhos era chamado de “Bola, Bolinha, Bolão, Bolacha, Gordo, Batata”. Quando viu um anúncio de uma tal de Gororoba Dois Mil para emagrecer, encomendou rapidinho. Emagreceu…só que depois ficou doente e deu um susto na família toda. No final do livro: O Pequeno Dicionário do Consumidor – com termos utilizados na TV, rádio, jornais e revistas. Do livro: “É crime criar propagandas ou anúncios que se aproveitem da falta de experiência da criança, desrespeitem valores ambientais ou que levem o consumidor a se comportar de forma prejudicial ou perigosa à sua saúde ou segurança.”



E a gorjeta, doutor?